Uno de los errores más frecuentes al realizar una planificación financiera es mirar únicamente la tasa anual prometida. Un 18%, 20% o 22% suena atractivo, pero esa cifra por sí sola no cuenta toda la historia. La Tasa Interna de Retorno (TIR) es la métrica que realmente permite entender cuánto gana el inversionista considerando el tiempo y la estructura de los flujos de caja.
1. Diferencia entre rentabilidad simple y TIR
La rentabilidad simple es la variación porcentual entre lo invertido y lo recibido, sin considerar el factor tiempo. Sin embargo, en el crédito estructurado, el tiempo es la variable más costosa.
- Rentabilidad Simple: Si inviertes $100 y recibes $120, ganaste el 20%.
- El factor tiempo: Si recibes esos $120 en 1 año, tu rentabilidad es del 20% E.A. Pero si los recibes en 3 años, tu tasa interna de retorno real cae a cerca del 6.3% anual.
La TIR calcula el rendimiento efectivo anualizado considerando exactamente cuándo entra y sale cada peso del portafolio.
2. Por qué la TIR es clave en Private Equity y Crédito Estructurado
En los mercados privados, el capital no se comporta de forma lineal. Existen desembolsos, amortizaciones e intereses periódicos.
En estructuras como Tokenix, donde se maneja crédito estructurado:
- Flujos Periódicos: Al recibir pagos de intereses o capital durante la vida de la inversión, el riesgo disminuye y la TIR puede optimizarse, ya que ese capital puede reinvertirse de inmediato.
- Eficiencia: Una TIR del 21%–22% E.A. en un activo alternativo suele ser superior a una tasa nominal similar en un activo ilíquido que solo paga al vencimiento.
3. Cómo evaluar una inversión: Más allá de la tasa
Antes de decidir, un inversionista sofisticado debe analizar la estructura, no solo el porcentaje:
- Calendario de Flujos: ¿Cuándo recupero mi capital inicial?
- Liquidez: ¿Existen ventanas de salida o es un capital “atrapado” hasta el final?
- Protección Estructural: ¿Qué garantías respaldan la operación? ¿Hay diversificación del riesgo crediticio?
La tasa prometida es una invitación; la estructura es la realidad de la inversión.
Invertir guiándose únicamente por la tasa anual es una simplificación peligrosa. La TIR inversión permite comparar de forma justa, especialmente en activos de private equity donde el tiempo y la reinversión son críticos.
La regla de oro para este 2026 es clara: No inviertas por tasa. Invierte por estructura.